Mes: agosto 2018

    El Virus de la Lectura

    Es indudable que estamos inmersos en un ambiente de cambios  acelerados y de imprevistos . Quizá lo  común en estos meses de confinamiento mundial es la falta de respuestas claras ante el nuevo orden que se está bosquejando. La cultura y la educación, probablemente  darán un giro “copernicano” a pesar de la resistencia   analógica que plantean personalidades en este sector.   Hoy nadie menor de 18 años se imagina un futuro de lectura en papel y una formación profesional absolutamente presencial. A pesar de las opiniones pesimistas y las imposiciones ideológicas de ciertos líderes, la tecnología tendrá un rol importante en el campo cultural así como en las prácticas de lectura y la gestión de los servicios bibliotecarios.

    Ebooks y Bots

    Hace apenas un año participé como asistente en un congreso de bibliotecarios y en una cátedra de formación para promotores de lectura; tengo que afirmar que en ambos eventos la  mirada  sobre la lectura digital era lejana y con cierta desatención. Pienso que hasta el 2019 la lectura en papel llegó a su pico máximo de preferencia, considerándola como un bien de consumo, que es en lo que se ha estado convirtiendo durante esta última década, a pesar de los grandes esfuerzos de los mediadores de lectura para formar lectores desde un enfoque socio cultural por encima de todo. 

    Los ebooks existen desde hace más de diez años y los bots que producen audiolibros igual, sin embargo como en la Grecia del siglo IV a.C su uso levanta sospechas y causa temor respecto a la disminución de facultades o habilidades de comprensión lectora , sin añadir el temor que causa en los educadores respecto a que estas prácticas digitales conviertan a los alumnos en autómatas que no razonan y que peligrosamente se alejen de las normas convencionales de conducta.  

    El ser del lector digital 

    La lectura y escritura , así como el poder de la palabra , en esencia, continúan siendo lo mismo desde que el ser humano decidió que así sea. Shakespeare en papel y en pantalla será Shakespeare , lo mismo pasará con Cervantes, Victor Hugo, Chesterton, Flaubert, etc. En lectura no pasa lo que sucede con otras actividades intelectuales . El medio o el formato , digital o papel, son solo los mensajeros del significado. El lector será siempre quien se apropie de lo que expresan los textos y por lo tanto de  su interpretación y criterio. Los procesos para llegar a ese estadío lector serán totalmente diferentes y el trabajo neuronal abrirá nuevos caminos en las didácticas educativas, a pesar de ello la lectura continuará siendo esa actividad trascendente que nos permite salir de nosotros mismos y ponernos en el lugar del otro.

    Virus y Libros

    Los virus biológicos como el COVID-19 son agentes que necesitan de una célula para reproducirse y alterar un organismo. Los virus informáticos son muy parecidos en sus modos de actuación, pero lo común en ambos tipos de virus es que la razón de su existencia radica en Modificar o alterar el objeto que infectan. Esa es su razón de SER.

    La lectura es una actividad potencial que por sí misma no modifica el razonamiento humano o los sentimientos del lector.”El virus”de la lectura necesita un organismo, una disposición, en otras palabras la voluntad del lector para “infectarse” positivamente de significados, experiencias y sentimientos. El libro es ese ADN principal que nuestra sociedad necesita para adquirir conocimientos, sentir compasión o esperanza, miedo, alegría o paz y que, en el mejor de los casos contagie a todas las comunidades en el mundo.